I�m so glad: Vacaciones 4
No había escrito porque tengo chingo de trabajo, bueno alguien tiene que trabajar para sacar el pais adelante, hasta parezco El Peje.
A ver si todavía me acuerdo, el jueves 19 de Mayo nos fuimos a la isla Huibulai, creo que así se escribe, está como a una hora de Cd. Obregón, llegamos a la playa y mis hijos se metieron al agua, Doña Chayo se fué a caminar por la playa juntando conchitas, junto con el nieto Job, yo me quedé tirando hueva en la camioneta dormitando, pero dejen les cuento, cuando llegamos metí la camioneta en la arena sin saber que ya andaba fallando la transmisión, después termino con este comentario.
Cuando mis hijos se metieron al mar, dijeron oye apá aquí hay unas cosas muy raras, eran aguas malas, se salieron de inmediato y sacaron una la pusieron en la playa hasta que se secó parecía de plástico o de silicón, que hasta mi nuera Elia se la iba a poner en el pecho, pero le dijimos lo peligroso que eran y la soltó, le dije a Orlando que la echara en una bolsa y nos la llevamos al casa de mi hija.
Después de asolearnos unas horas decidimos regresar, y que creen que la camioneta no daba en reversa, a la madre ahora como la sacamos de la arena, tratamos de empujarla pero ni madres que salía, ahí había una familia lugareña que llegaron en una camionetita pick up, muy amablemente nos ofrecieron su ayuda, uno de los chavos mayores dijo deme chanza de manejarla yo la saco de la arena, le dije a Orlando deja que el chavo la maneje y nosotros la empujamos. Que se sube a la camioneta y le dá hacia adentro de la arena, pensé "Ya nos llevó la chingada ahora menos la vamos a sacar." pero el chavo sabía bien su tranza, que le acelera de a madre y avanza hacia la orilla del mar zizaguendo, llega a la arena mojada y saca la camioneta hacia el camino, todos gritamos de gusto, les agradecimos a la familia que nos ayudó, nos subimos a la camioneta y emprendimos el regreso, pero todavía no acaban las peripecias, resulta que mi hija Ana Lilia nos dijo vamos a pararnos a juntar ostras por la orilla del camino hacia la isla, ya que es un camino que atravieza el agua y a los lados hay rocas pero también hay lodo me orillé y mi familia se bajó, que de repente veo que mi nuera se hunde en el lodo como unos 40 centímetros, de volada mi hija la estiró y le ayudó a salir, mi hijo ni siquiera se había percatado y yo gritándole correle Orlando, pues mi nuera se llevó un gran susto, pero yo perdí mis huaraches porque ella los traía puestos y se quedaron en el lodo.
Después del susto nos fuimos a un pueblito que se llama el Paredón, porque nos recomendaron un restaurant que tenía muy buenos mariscos, llegamos era un restaurant al aire libre, era como una palapa grande, llegamos sobre los camarones y filetes y pedimos unas cheves Bud Light y unas Pacífico, que de rato llegan unos chavos y bajan su hielera del carro y la meten al restaurant, de rato llega otra familia y también baja su hielera, nos quedamos viendo mi hijo y yo, que onda y nosotros estamos pagando la cheve más cara, trayendo también hielera.
Como habíamos terminado de comer ya no quisimos bajar nuestra hielera, pero que llegan unos musicos " fara fara"
acordeón, bajosexto y tarolas, y nos ofrecen tocar por la módica cantidad de veinte pesos la rola, les pedí "Entre hierba, polvo y plomo " de los Invasores de Nuevo León, y que si se la sabían y la tocan, nombre compadres esa rola le gusta a mi hijo Orlando y que baja la hielera y nos pusimos a tomar cheve y oyendo rolas, Doña Chayo les dice a los músicos: Si tocan El Preso de Nuevo León, mi viejo paga todo el pedo y que la agarramos por un rato.
Ya por la tarde nos regresamos a Obregón para continuar con las consabidas cheves.
Después les sigo contando.
Apenas hace un mes que le arreglé la transmisión a mi camioneta, anduve un tiempo sin reversa.
Saludos al compadre Guffo, a Scarlett y mi musa Toti que anda en Japón de performancera
1 Comments:
me encanto eso de deme chanza , jajaja.
saludos y besotes babeados
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