El Alfil negro
Hoy les contaré de una anécdota que me pasó cuando estuve viviendo en San Luis Potosí.
Como he comentado, viví 3 años en un hotel en la ciudad de San Luis Potosí, pues conviví mucho con la raza del hotel, recepcionistas, camareras, meseros, barman( sobretodo), choferes y hasta con el dueño. En cierta ocasión, cuando llegué al hotel después del trabajo, llegué a darme un duchazo y suena el teléfono, era el chofer del hotel, el que se encargaba de recoger y llevar a los empleados a sus casas y también de llevar a los huéspedes que lo solicitaban, ya sea al Aeropuerto o a la Central de Autobuses, bueno por mi iban hasta los bares donde andaba y me llevaban al hotel, casi siempre bien parejo, nómbre no se crean.
El caso es que me dice el chofer, Sr. Mariscal, Enrique lo ha estado buscando van varias veces que le llama por teléfono, Enrique era un mesero gordito, muy amable, muy atento pero muy borrachín, me platicaba que él había atendido a personajes de la política y actores famosos.
Continúa diciéndome el chofer, Enrique está en el Alfil Negro, es un bar que se encuentra cerca del Restaurant Faz en el área del Mercado de Abastos, ya anda bien pedo, a mí me pidió dinero prestado y se me hace que le quiere pedir a usted. Bueno le dije deja me echo un baño y si vuelve a llamar me pasas la llamada.
Como a la media hora que suena el teléfono, me dice la recepcionista, tiene una llamada Sr. Mariscal, es Enrique y quiere hablar con usted se lo paso?, Sí por favor le contesté.
Bueno que pasó Enrique? le pregunté que se te ofrece?, Sr. Mariscal Sr, Mariscal lo estoy esperando aquí en el Alfil, quiero que venga a acompañarme, quiero que se tome unas cervezas conmigo, porque usted es a toda madre. Ta bueno Enrique voy para allá. Pero no me vaya a dejar morir me dice Enrique.
Le hablé a Ricardo el chofer y le dije llévame al Alfil.
Me dice Ricardo va a ir Sr. Mariscal?, pero si Enrique anda bien pedo y ha de querer que usted pague la cuenta ya tiene como 4 horas que está tomando allí. No hay problema le dije tu llévame.
Nos dirigimos al Alfil, en 25 minutos llegamos y le dije a Ricardo, me puedes acompañar con él, Si dijo Ricardo es parte de mi trabajo yo nomás les digo en el hotel que usted me pidió que lo llevara a varios lugares y no hay problema. Entramos en el bar había solo dos parroquianos en las mesas y Enrique estaba en la barra, platicando con el barman, me vió y de inmediato me abrazó y me dijo: Que buieno que vino Sr. Mariscal, yo sabía que usted no me iba a fallar, que se toma? me preguntó, una cheve le dije, de inmediato me sirvieron y me presentó con el barman, mira éste es el señor Mariscal, es un huésped del hotel donde jalo, pero es a toda madre, estuvimos platicando un buen rato, me tomé como unas 5 cheves y Ricardo el chofer se tomó 3, como Enrique andaba bien pedo, lo convencimos para retirarnos del lugar y llevarlo a su casa, aquí viene lo bueno. A cuánto ascenderá la cuenta me preguntaba yo, va a estar cabrón pagar pero bueno a ver que sale, me dirigí al barman y le pregunté: Cuanto se debe caballero?, según yo muy billetudo, me contesta el barman: No se debe nada, Enrique ya pagó todo y si quieren pueden lleversem otra cerveza, es por nuestra cuenta.
Esta es la anécdota, no sabemos valorar a los amigos, yo pensando que Enrique quería que le pagara la cuenta y lo único que quería era convivir.
Lo llevamos a su casa y todavía nos invitó Ricardoy a mí a cenar, nos presentó a su esposa y a su hijo, despues nos despedimos.
Les seguiré platicando de más anécdotas
Saludos al Guffo y a Toti
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