Don Mariano
Un quince de septiembre me quedé en San Luis, no viajé a Monterrey, tenía trabajo en la fábrica que era incosteable gastar en pasaje y preferí quedarme a disfrutar la fiesta de la Independencia en Villa de Pozos, al salir de la oficina me invitó unas cheves Francisco Martínez, quien era encargado del almacén de la fábrica y vivía en Pozos, nos fuimos en su coche a comprar un cartón de coronas medianas, anduvimos por el pueblo escuchando música y tomando cheves, como Pancho era conocido en todo el pueblo, mucha gente nos saludaba y se tomaba unas cheves con nosotros, platicaban un rato y se iban.
Hasta que llegamos a la casa de Don Mariano, que era el comisariado ejidal, salió un señor alto guero colorado y nos saludó, diciéndole a Pancho tigre, nos presentamos y comenzamos a platicar, después llegó otro señor que era un caballerango, también se quedó a platicar con nosotros acerca de caballos.
Nos acabamos un cartón y fuimos a traer otro para continuar la plática que era muy amena, como a las 7.00 p.m. dice Don mariano: Bueno muchachos los dejo me tengo que arreglar porque voy a dar el grito en la plaza, le dijo Pancho, pérate tigre vamos a seguir platicando, Don Mariano se metió a su casa y nos trajo otro medio cartón de cerveza y se volvió a meter para bañarse, cuando salió del baño fué con nosotros que todavia estábamos en el carro , se subió al carro con nosotros y continuó tomando y platicando, como a la hora se escuchó por el sonido instalado en la plaza: Atención atención al comisariado ejidal , que se presente por favor en la plaza porque va ha ser hora del grito, dijo Don Mariano, ya me están hablando, pero al rato voy y siguió tomando, fuimos por otro cartón de Coronas par seguir la plática. Continuaron hablándole a Don Mariano por el sonido y no se iba el señor hasta que en una de esas dijo que no estén chingando ya no voy a ir , estoy muy agusto con mis amigos, que otro dé el grito y seguimos el pedo, no supe hasta que horas, pero de pronto ya estábamos en la casa de Pancho comiendo menudo para alivianarnos, pero yo ya andaba luy pedo, que le dije a Pancho llévame al hotel porque ya no la hago. Me llevó al hotel y me dijo hay nos vemos mañana en el desfile.
Al día siguiente o sea el 16 de Septiembre, salí del hotel como a las 9:00 a.m. y me fuí al pueblo a ver el desfile, cuando iba por la cuadra donde vivía Pancho, lo ví dentro de su coche junto con otra persona, que le saqué la vuelta porque estaban tomando y a mí no me gusta tomar otro día, a pesar de andar crudo.
Llegué a la calle por donde venía el desfile, adelante iba una banda de guerra, atrás iba niños de kinder y de la primaria, más atrás venían de la secundaria y después de ellos, venían varios jinetes con la bandera de Mexico, me quedé viendo al abanderado y quien creen que era. Efectivamente era Don Mariano el abanderado, venía sobre su caballo, portando la bandera con mucho orgullo, pero con una cara de crudote que ni volteaba, hasta entonces le creí, porque en la noche anterior yo pensaba que era puro cuento de que a él le hablaban para dar el grito. Al pasar frente a mí me saludó muy despistadamente.
Al acabarse el desfile me dirigí hacia el hotel porqu me sentía muy mal por la crudota, pero ahora si me fuí por la calle donde vivía Pancho, quien todavía estaba en su coche tomando, lo saludé y me presentó a su amigo el cual era su compadre, el compadre me invitó una cerveza le dije no gracias , no me gusta tomar andando crudo, el señor insistió pero me negué. El compadre de Pncho se molestó mucho que ya se iba a ir porque lo estaba despreciando y hasta me la quiso hacer de bronca, me habló Pancho aparte y me dice: hombre Mariscal tómate la cheve que no vés que mi compadre ya se enfadó hasta conmigo. Después de tanto insistir acepté y le dije al compadre, stá bueno voy a acompañarlos deme por favor la cheve, me la tomé a pesar de que la cheve estaba caliente y continuamos tomando , con tres me aliviané se me quitó el dolor de cabeza y volvimos a agarrar el pedo, nos fuimos a las oficinas del comisariado y seguimos tomando cerveza y vino, había mucha gente por los festejos y se nos unieron varios jinetes que iban a correr por la tarde en una pista destinada para las carreras de caballos, también iba a ver pelea de gallos y jaripeo.
Me dice Pancho traes dinero para comprar una botella de pisto? sí le contesté vamos a comprarla, por el camino me iba diciendo Pancho que la gente de allí era muy agradecida con la gente que convivia con ellos y que yo les caía muy bien, les llevamos una botella de Don Pedro de litro y estuvimos esperando a Don Mariano, pero nunca salió porque estaba atendiendo problemas de la gente del ejido, total ése día para las tres de la tarde ya estaba en el hotel bien pedo que ni siquiera ví las carreras ni nada de los festejos.
Esta fué otras de las anécdotas
0 Comments:
Post a Comment
<< Home