Susto en vacaciones
La vez que nos fuimos de vacaciones a Acapulco mi compadre Luis Costilla, Eulogio La Chula y Yo, cuando íbamos de Manzanillo hacia el sur, creo que a Ixtapa, por la carretera costera me parece que en la sierra de Tucumán, viajábamos en un Tsuru rojo, rebasamos a un Grand Marquis en el que iban tres personas adultas 2 señoras y un señor, los dejamos muy atrás, la carretera estaba casi vacía muy de vez en cuando se veía un coche.
Ibamos subiendo una cuesta y a lo lejos se veía mucha gente en la carretera, en los asientos delanteros iban Costilla y la Chula, yo iba solo en los asientos de atrás, al ver tanta gente y como era en Semana Santa, pensamos que podía ser alguna procesión, conforme nos ibamos acercando al lugar se veía que la gente estaba sobre la carretera y como era de subida Luis bajó la velocidad, como a treinta metros nos dimos cuenta que todos traían la cabeza y cara cubiertas con bolsas traían en sus manos garrotes y tenían cerrada la carretera con una especie de cuerda gruesa sostenida por varios de ellos en ambos extremos, de inmediato cerramos las ventanas del carro nos detuvimos, la gente brincaba alrededor del carro con los garrotes en las manos y haciendonos señas que querían dinero, no hablaban nada, solo saltaban alrededor del carro, entonces le dije a mi compadre dales lana, mi compadre bajo su vidrio como una pulgada y media y les aventó algunas monedas, a pesar de que teníamos los seguros puestos, yo iba agarrado de las dos puertas, poco a poco quitaron la cuerda que estaba atravezada en la carretera y se fueron quitando de la carretera, conforme empezaba a avanzar el carro, seguían haciendo la seña de que querían dinero, nosotros solo les decíamos ya les dimos a los de atrás, aproximadamente eran algunas veinte personas entre hombres y mujeres pero todos encapuchados.
Cuando despejaron completamente la carretera, mi compadre le piso al acelerador, no dijimos ni una palabra durante 10 minutos aproximadamente, hasta que comenzamos a preguntarnos" Oye que onda?" " Estuvo gacho verdad?", que me dice Luis "Que onda Lupe hay estás todavía?" si guey, pero todavía no soltaba las puertas. Que onda Chula que pedo, le dice Luis, vengo bien culeado estuvo gacho, nómbre la dice la Chula, levantándose de su asiento," Mira guey como mordí el asiento, nómbre estuvo gacho el susto.
Ya más tarde nos íbamos riendo, aquellos cabrones decían que yo me había desaparecido debajo de los asientos, yo les decía " no mamen" si estuve conciente todo el tiempo, antes ustedes estaban todos culeados que hasta dinero les dieron, Yo no les dí ni madres.
Cuando llegamos a la primer gasolinera en Lázaro Cárdenas o PLaya Azul, había una gran fila y nos formamos para llenar el tanque, mientras mi compadre se quedó en el carro, La Chula y yo nos fuimos s un restaurant, de rato llegó el Grand Marquis, bajaron los viejitos (adultos pero como nosotros éramos jovenes les decíamos viejitos), nos reconocieron y nos preguntaron " Vieron lo que nosotros vimos?" Sí les contestamos y les dimos dinero, "Ay a nosotro casi nos dá un infarto", dijeron las señoras, lo bueno es que estamos vivos, les dijimos Gracias a Dios.
Continuaré contándoles aventuras, después.
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