I´m so glad

Tuesday, October 19, 2004

Boxeador

Cuando tenía 16 años, hacía ejercicio, corría 8 kms. diarios y empecé a entrenar box, todos los domingos nos juntábamos en la casa del chaparrito, hermano de la borrega y hacíamos los ejercicios que el chaparrito nos iba enseñando, el había boxeado en los guantes de oro. Eso me ayudó para poder sobrevivir en ese barrio ya que había muchos pandilleros.

Cierto día mis padres salieron de compras al centro de Monterrey y me dejaron encargado de la tienda de abarrotes que teníamos, mi hermano José Carlos me acompañó para atender la tienda, él tenía 14 años. Por la mañana como a las 11:00, llegó un señor que venía mariguano, le decían el Juan Salazar, porque cantaba boleros, traía una botella de brandy San Marcos en las manos y la puso sobre la vitrina de las carnes frías y la leche, me pidió un paquete de mortadela, creo que ra de 1/2 kilo, se lo dí, la tomó y le dió una mordida a todo el paquete y me dijo," sabes qué, no te la vay a pagar y hazle como quieras", yo estaba detrás del mostrador y mi hermano del lado contrario, que nle digo a mi hermano, José cierra la puerta de la tienda, para que no se saliera y me pagara el paquete de mortadela, entonces que el señor mariguano se le quiere ir encima a mi hermano, no supe como brinque el mostrador y con una manopla que siempre traía bajo el pantalón,( porque seguido iba a otras colonias conflictivas a ver las chavas) que le parto la cara y le dí dos o tres golpes más, estando ya fuera de la tienda, entonces el Juan Salazar que saca un billete de $50.00 pesos y me dice cóbrate, arreglandose el cabello, al levantarse el copete, lo ví con la frente partida con mucha sangre, le dí la feria, creo que el paquete de mortadela costaba $6.00 pesos, se guardó la feria me dice " Sobres se bañaron pero nos vamos a ver las caras" yo todavía estaba en posición de combate y le dije " pos cuando quieras".

A media cuadra un señor que era matancero en el rastro de la ciudad y le decían la chiva, vió cuando le puse su chinga al mariguano, ya que se fué el señor, llegó a la tienda y me dice que pasó Lupito vi que madreó al Juan Salazar, oiga usted es bueno para tirar chingazos, nómbre le dije lo que pasa es que el señor anda bien mariguano y le quería pegar a mi hermano. A partir de ése día el señor matancero me tenía mucho respeto y me imagino que se corrió la voz y yo era reconocido en el barrio.

Más tarde ya que habíamos trapeado la sangre, llegaron mis papás y no les contamos nada, me metí a bañar porque iba a ir al cine con una chava, cuando de rato escucho a mi mamá llorando afuera del baño diciendo" Que hiciste Lupe? de qué amá, Afuera de la tienda hay un señor bañado en sangre y trae un machete, nada amá es que le quería pegar a José Carlos.

Cuando salí del baño fuí con papá al Juan Salazar ya se lo había llevado su suegra, me preguntó como había estado y le conté todo menos lo de la manopla, porque papá no sabía que la tenía, me regañó y me dijo para otra vez que suceda algo parecido, es preferible que se vayan aunque no te paguen. Después mi mamá me contó que el mariguano le gritaba a mi papá" Echalos pa fuera pa mandarlos al hospital"

Esta vivencia se las conté a mis hijos Orlando y Jorgito, ellos tenían 11 y 5 años respectivamente, claro que les dije primero que no es bueno andarse peleando y como ellos me conocen como un señor respetable y pacífico, quedaron muy asombrados, tanto que me dice Jorgito " Nómbre apá que ni se les ocurra venir aquí a los ladrones".

Bueno después les platico de otras historias.
Bye

0 Comments:

Post a Comment

<< Home